Las generadoras eléctricas brasileñas están ajustando sus propuestas para la licitación del 27 de junio, impulsada por el Ministerio de Minas y Energía. La subasta busca garantizar un suministro eléctrico estable mediante nuevas centrales térmicas, con un especial enfoque en el gas natural. Para ello, algunas compañías evalúan importar gas desde Vaca Muerta, tanto de manera directa desde Argentina como a través de Bolivia.
El suministro adicional de energía en Brasil será fundamental a partir de 2027, según estudios de la Empresa de Pesquisa Energética (EPE). En el Plan Decenal de Expansión Energética (PDE), se estima que para 2028 se requerirán 5500 MW de potencia adicionales para abastecer la creciente demanda del país.
El avance de las energías renovables y la expansión de la micro y mini generación distribuida (MMGD) están incrementando la necesidad de contar con una reserva de potencia despachable. El Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS) proyecta que la MMGD alcanzará los 50 GW para 2029, lo que refuerza la urgencia de nuevas inversiones en infraestructura energética.
La subasta del gobierno brasileño está estructurada en diez productos, con inicio de suministro escalonado entre 2025 y 2030. Se espera que la mayor parte de los contratos adjudicados correspondan a centrales térmicas a gas natural, debido a su capacidad de generar energía de manera estable y flexible.
En este contexto, las generadoras podrán ofertar centrales térmicas existentes sin contrato o proyectos nuevos (greenfield). Se calcula que aproximadamente 5 GW de térmicas a gas están fuera de servicio y podrían reactivarse mediante esta licitación. Los contratos para plantas existentes serán de 10 años, mientras que los nuevos proyectos contarán con acuerdos por 15 años.
El costo operativo será un factor determinante en la adjudicación de contratos. Solo se aceptarán propuestas que presenten un costo inferior al de la central termoeléctrica a gas más cara del sistema. Además, las plantas en funcionamiento podrán competir por contratos de suministro a partir de 2028, 2029 y 2030.
Para Argentina, esta licitación abre una posibilidad clave de exportación de gas desde Vaca Muerta. Durante 2024, las compañías productoras firmaron acuerdos de suministro interrumpibles con generadoras brasileñas, sentando las bases para futuras exportaciones en firme.
Uno de los casos más concretos es el de Ambar Energía, parte del holding J&F, el conglomerado privado más grande de Brasil. La empresa está en conversaciones con productoras argentinas para reactivar la Central Termoeléctrica Uruguaiana, con la intención de abastecerse de gas de Vaca Muerta.
El gobierno argentino ha promovido la expansión de las exportaciones de gas mediante la autorización de acuerdos interrumpibles. Empresas como TotalEnergies, Tecpetrol y Pan American Energy (PAE) han recibido aprobaciones para vender gas al exterior, en un contexto de mayor disponibilidad de producción nacional.
En paralelo, Argentina y Brasil firmaron en noviembre un acuerdo para fortalecer las exportaciones de gas desde Vaca Muerta. Este documento busca garantizar envíos en firme y establece los proyectos de infraestructura necesarios para aumentar la capacidad de transporte de gas hacia el país vecino.
El interés brasileño en el gas argentino se ve impulsado por la necesidad de diversificar su matriz energética y asegurar un suministro confiable en el mediano y largo plazo. La licitación de junio será clave para definir el papel de Vaca Muerta en el mercado eléctrico del gigante sudamericano.
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