Según las proyecciones oficiales, se esperan inversiones por un total de 40.000 millones de dólares y un aumento en las exportaciones de GNL por un valor de 8.000 millones de dólares. Royón destacó que esta ley permitirá el agregado de valor, la industrialización del gas y la creación de empleos en Argentina.
El impulso detrás de esta ley también tiene un enfoque en Vaca Muerta, una importante fuente de recursos de gas en Argentina con un potencial de abastecimiento para los próximos 250 años. Esto lo convierte en un recurso clave en la transición hacia una matriz energética más sostenible.
Flavia Royón también detalló que el gobierno ya ha garantizado el abastecimiento de gas para el mercado interno y ha avanzado en el Plan Gas y la infraestructura energética para asegurar el suministro. Además, se están profundizando las exportaciones regionales y, con la Ley del GNL, se establece el marco jurídico para los mercados internacionales.
Un aspecto destacado de esta ley es su importancia geopolítica, ya que permitirá que Argentina exporte GNL a nivel mundial, no dependiendo solo de los gasoductos que conectan con países vecinos. Cecilia Garibotti, subsecretaria de Planeamiento Energético, explicó que el GNL es gas natural licuado que se puede almacenar y transportar en barcos a países lejanos. Esto abre oportunidades en un mercado global en constante crecimiento, lo que podría significar la exportación de 465 barcos metaneros al año.
Además de su impacto en el sector energético, esta ley se considera importante para la economía argentina, ya que la inversión en GNL implica fuertes inversiones en producción, infraestructura y plantas de licuefacción. Esta inversión en el sector energético nacional contribuirá a la generación de divisas y al fortalecimiento de la estabilidad económica del país.
Sin embargo, la aprobación de la Ley del GNL no se logró con total consenso en el Congreso. Aunque recibió apoyo de los diputados del Frente de Todos y de bloques provinciales, hubo abstenciones y votos en contra de otros sectores políticos. La ley, que otorga estabilidad fiscal por 30 años, requiere una inversión mínima de 1.000 millones de dólares para adherirse al "Régimen de Promoción para Grandes Proyectos de Inversión en GNL".
A pesar de la falta de consenso, la media sanción de la Ley del GNL representa un avance significativo para el desarrollo de la industria del gas natural licuado en Argentina y abre oportunidades importantes en términos de inversión y exportación en un contexto energético global en constante evolución.