Socotherm instala planta en San Antonio para impulsar la industria del GNL

La empresa Socotherm anunció oficialmente su desembarco en la provincia de Río Negro, donde instalará una planta en San Antonio Este con el objetivo de integrarse a la cadena de valor de la industria del gas natural licuado (GNL). La iniciativa busca responder a la creciente demanda de infraestructura para la exportación del recurso desde las costas argentinas, en especial mediante barcos licuadores.

La planta estará ubicada en cercanías del puerto de San Antonio Este y tendrá como principal función el recubrimiento de los caños desnudos que llegarán desde el exterior. Estos tubos serán utilizados en los mega-proyectos de GNL previstos para la región, que implican una operatoria compleja y de gran escala.

Según detalló la compañía, la nueva instalación se convertirá en un punto estratégico para el desarrollo de estas obras, que en conjunto requerirán la manipulación de aproximadamente 580.000 toneladas de tubos. Esta cifra representa un hito en términos de logística industrial para el país.

El titular de Socotherm, Franco Andreani, afirmó que “sería una gran ventaja ya que los tubos llegarían desnudos evitando daños, mejora en los plazos de entrega y fundamentalmente la calidad ya que los revestimientos producidos en Argentina están entre los de mayor calidad del mundo”.

Asimismo, Andreani explicó que la instalación de la planta permitirá optimizar la logística y asegurar la integridad de los materiales, lo cual será clave dado el volumen que implicarán estos proyectos. “Significará instalar el mayor volumen de tubos que ha visto la Argentina en un período muy corto”, sostuvo el empresario.

El directivo advirtió que esta magnitud de trabajo requerirá una coordinación precisa entre múltiples proveedores calificados, además de una logística intensiva que asegure los tiempos de entrega y las condiciones técnicas necesarias para el desarrollo de los proyectos.

En términos de impacto local, Socotherm anticipó que la actividad en la zona duplicará el movimiento portuario actual. Además, se estima que se generarán unos 150 empleos directos y más de 300 indirectos, fortaleciendo la economía regional.

Andreani remarcó que una de las políticas centrales de la compañía es “generar el mayor impacto local en cada planta que instala”, y aseguró que el ecosistema de recursos humanos y proveedores de San Antonio facilitará el cumplimiento de ese objetivo estratégico.

El empresario también señaló que la presencia de Socotherm traerá beneficios a sectores como el turismo, la construcción y los servicios. “Una actividad adicional diversificada y durante todo el año repercutirá de una u otra forma en casi toda la población”, indicó.

La empresa también anunció la puesta en marcha de programas de capacitación para los futuros operarios. La idea es que los trabajadores seleccionados inicien su formación meses antes de la operación en alguna de las plantas que el grupo tiene en otras regiones del país.

Andreani adelantó que más del 80% del personal de la planta estará compuesto por habitantes de la zona, quienes serán entrenados para asegurar desde el primer momento la producción de recubrimientos de alta calidad. El proceso de formación busca generar mano de obra calificada en el menor tiempo posible.

Según la compañía, los trabajadores capacitados estarán en condiciones de integrarse a distintas industrias, tanto en la Argentina como en el exterior. Esta visión de desarrollo de talento humano es parte del enfoque sostenible de la empresa en cada nuevo proyecto.

Con esta inversión, Socotherm se suma al conjunto de empresas que avanzan en infraestructura clave para el GNL en Argentina, un sector que promete posicionar al país como uno de los principales exportadores de gas a nivel global en los próximos años.

El Gobierno destraba el proyecto de las represas de Santa Cruz y busca reactivar las obras

El Gobierno nacional avanzó en la resolución de controversias contractuales que se arrastraban desde hace años y que habían paralizado el desarrollo de las represas hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz. La decisión fue tomada durante una reunión de directorio de Energía Argentina S.A. (Enarsa), donde se acordó encauzar los conflictos con las empresas contratistas para permitir la reanudación del proyecto.